Existe una gran variedad de acabados para concreto, que pueden darle características especiales y únicas a áreas, tanto interiores como exteriores. El lavado con ácido es en realidad un tratamiento químico en el que se aplica a una superficie de concreto para hacer un acabado.
 
Lo que hace esta técnica es disolver la parte superficial del cemento para dejar expuestos los granos de arena y los agregados. En exposiciones ligeras, se logra un acabado arenoso como si fuera piedra caliza. Si bien, es una técnica que también puede involucrar colores, pueden producirse beige, marrón, amarillo y algunas tonalidades rosas.   

El lavado de concreto con ácido logra acabados con texturas que varían conforme al grado de la solución o método de aplicación. El ácido aplicado es una solución de iones metálicos que reacciona con elementos del cemento como la cal, para darle color y textura, sin embargo, no altera sus propiedades de porosidad o dureza.