Una de las mejores cartas de presentación de una propiedad es la fachada. Por lo general, los materiales que están construidas son porosos y tienen problemas de filtración o acumulación de humedad, por lo que se deben tomar medidas para prevenir manchas en la superficie o la aparición de salitre y hongos.

Con el paso del tiempo, el agua se filtra entre las uniones de los bloques y puede penetrar en los ladrillos o en el cemento a través de los poros. Si bien, esto provoca daños físicos internos, lo peor que puede provocar es una estructura debilitada e inestable.

Para reparar superficies dañadas, se recomienda retirar con un cepillo de cerdas de metal todo el hongo y el salitre. Después se puede aplicar un poco de ácido muriático diluido en agua, dejarlo secar 24 horas y aplicarlo nuevamente. Una vez que esté completamente seco, se debe aplicar el producto impermeabilizante, siguiendo las instrucciones de uso, dejando en primer lugar la superficie perfectamente libre de polvo y suciedad. En casos donde la humedad sea persistente, se recomienda aplicar varias capas de impermeabilizante antes de la pintura.